Sony quiere beneficios, y eso podría suponer su salida de TVs y móviles

Sony quiere beneficios, y eso podría suponer su salida de TVs y móviles

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En Sony están cansados de su racha: seis de los siete últimos años han tenido resultado de pérdidas netas, y los máximos responsables de la multinacional japonesa quieren darle un vuelco a la situación. Si para ello tienen que deshacerse de divisiones de negocio que están resultando ser un lastre, parecen dispuestos a tomar esa decisión.

Es al menos lo que se desprende de las palabras de Kazuo Hirai, CEO de Sony, que indicaba que "no descartaría considerar una estrategia de salida" de segmentos como la televisión y los smartphones, donde los mercados están dejando claro que la competencia es demasiado feroz incluso para gigantes como este.

Sony tuvo unas pérdidas de 1.200 millones de dólares en el año fiscal 2013, y las previsiones del año fiscal de 2014 -a pesar de las propias estimaciones pesimistas de Sony- rondarán de nuevo esas cifras negativas. En la empresa nipona quieren volver a beneficios, y para ello se centrarán en las unidades de negocio que funcionan, que son la PlayStation y el entretenimiento (Sony Pictures y Sony Music).

En busca de beneficios

El resto de unidades de negocio se agruparán en dos conjuntos. Por un lado aquellas unidades que pueden proporcionar niveles de "beneficios estables", y por otro aquellas que son más arriesgadas y en las que Sony se centrará en la "gestión de la volatibilidad". Los televisores y los smartphones caen en esta segunda categoría y podrían ser víctimas no deseadas -sobre todo para nosotros, los usuarios- de esa ultracompetitividad de esos mercados, mientras que su división de sensores de imagen o la que está dedicada al vídeo y al sonido (no televisores) seguirían teniendo sentido para Sony, pero como unidades independientes.

De hecho en Sony podrían separar esa división de imagen y sonido como ya hicieran con el negocio de televisores el año pasado, y de hecho podría haber otros "spin offs" de la compañía matriz. El objetivo: conceder más autonomía a cada división, hacer que cada una se enfoque en su negocio y beneficios, y dotar a todas ellas de mayor y más rápida capacidad de decisión.

El objetivo, aseguran en Sony, es el de que en 2017 se generen 4.200 millones de dólares de beneficio, algo que a priori parece difícil tras los resultados de años anteriores pero que precisamente podría tener en cuenta la venta de alguna de esas divisiones a otros fabricantes. Aquí conviene recordar que a Sony no le tembló el pulso el año pasado cuando se deshizo de su casi legendaria división de ordenadores VAIO, así que queda esperar y ver qué ocurre con sectores tan relevantes como el de sus televisores o smartphones.

Vía | Reuters
En Xataka Móvil | Sony se consolida en España: fue segunda en ventas de smartphones en 2014

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